Un programa bien estructurado puede terminar cobrando mal por una razón
administrativa: cuentas técnicas mal llevadas. El dinero no se pierde en la negociación, se pierde
en la operación.

Las tres fugas habituales

Notificación tardía. Muchos contratos exigen aviso dentro de un plazo; pasado
ese plazo el reasegurador puede objetar.

Documentación incompleta. Sin informe de ajuste, soporte de pago y cálculo de
la participación, el recobro se detiene.

Conciliación atrasada. Cuentas de primas y siniestros sin conciliar durante
meses terminan en diferencias que nadie puede reconstruir.

Qué hacer

Tratar la administración del contrato como parte del programa y no como trámite posterior:
calendario de cuentas, responsable asignado y conciliación periódica.

El marco general de este trabajo está en Julián Eduardo Suza Flórez, la perspectiva práctica en Julián Suza, y el
contexto de mercado en Julián Eduardo Suza.

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