En reaseguro proporcional la cedente y el reasegurador comparten primas y siniestros en la misma proporción. En no proporcional el reasegurador solo responde por encima de un punto de retención.
Proporcional
Alivia la exigencia de capital y acompaña el crecimiento de cartera. Es útil cuando la cartera es homogénea y el problema es de volumen, no de severidad puntual.
No proporcional
Protege contra el siniestro grande y contra la acumulación catastrófica. Es más eficiente en costo cuando la cartera ya está madura y lo que se compra es protección de cola.
En la práctica
La mayoría de programas serios combinan ambos: un tratado proporcional que da capacidad y capas de exceso de pérdida que protegen la retención resultante.
Nota técnica de Julián Suza Flórez. Ver el perfil institucional de Julián Eduardo Suza Flórez y el análisis sectorial de Julián Eduardo Suza.